martes, 1 de julio de 2008

Remedio Casero

Causas de las flatulencias
El aire tragado es una causa principal de las flatulencias. Algunas persona tragan aire como un hábito, ésta condición se denomina aerofagia. Mientras el oxígeno presente en el aire, es absorbido por el cuerpo, el nitrógeno es expelido en flatos ya que es pobremente absorbido por la mucosa. La presencia de excesivas cantidades de bacterias en los intestinos.Consumición de grandes cantidades de comida fibrosa. Desórdenes digestivos que afecten el gastrointestino como la gastroenteritis. Síndrome del intestino irritable. Movimientos irregulares del intestino o constipación. Comida o agua que pueda estar preparada bajo condiciones antihigiénicas. Una dieta alta en grasas genera una cantidad gigante de dióxido de carbono, parte del cual se libera como flatulencias o gases. La flatulencia maloliente es causada por una interrupción metabólica de proteínas que contienen sulfuro y aminoácidos en los intestinos. Hinchamiento persistente y flatulencias presentes por un período de tiempo pueden ser una indicación de una condición médica seria como cáncer colorrectal. Esto puede requerir un estudio en profundidad y tratamiento. Una mal absorción de grasa puede ser otra causa de las flatulencias. Éste problema produce flojera y heces claras acompañadas de gases.
Curas para las flatulencias
Los gases o flatulencias pueden ser en gran medida remediados en casa usando curas caseras: Aquí hay algunos de los métodos para tratar de cortar el problema de los gases: Mezcle ½ cucharadita de té de polvo de jengibre con una pizca de asafétida y una pizca de sal de roca (?) en una taza de agua tibia. Tome éste brebaje para obtener alivio del gas. Mezcle 2 cucharaditas de té de coñac con una taza de agua tibia y tómeselo antes de ir a dormir. Mastique unas rodajas de jengibre fresco empapadas en jugo de limón luego de las comidas.Una gota de aceite de eneldo (?) en una cucharadita de té de miel tomada inmediatamente luego de una comida puede ser de mucha ayuda. Muela secamente 1 cucharadita de té de pimienta molida una cucharadita de té de jengibre seco y una cucharadita de té de semillas de cardamomo verde. Agregue ½ cucharadita de té de ésta mezcla al agua y tómela luego de 1 hora de la comida. Masticar menta luego de una comida hace mucho más que refrescar su aliento. La menta contiene mentol que alivia los músculos digestivos. Ayuda en el tratamiento de la flatulencia, hinchazón y dolor abdominal que acompañan los gases. El aceite de menta combinado con aceite de alcaravea ha sido usado desde hace siglos para tratar malestares abdominales causados por las flatulencias.
Dieta para las flatulencias
Si las flatulencias son un problema grave, una vista a su dieta es importante. Hay comidas que inherentemente producen gases cuando son consumidas. Éstas incluyen coles, col de Bruselas, coliflor, brócoli, comidas que contengan levadura como pan y queso. Bebidas carbonatadas también producen gases. El alto contenido de carbohidratos en la avena y papas hace que sean las culpables de los gases. Comidas que producen cantidades insignificantes de gas son el arroz, bananas, cítricos, uvas, queso duro, huevos, mantequilla de maní, brebajes no carbonatados y yogurt hecho con bacteria viva.
Sugerencias para las flatulencias
Comer comidas más chicas es una buena idea en lugar de comer una comida grande.Evitar comidas que contengan una gran cantidad de grasas esenciales y monodesaturadas.Masticar la comida lentamente y a ritmo constante es importante. Evitar engullir de una. La comida propiamente masticada es mejor digerida.Ejercicio regular como caminar mantiene a los músculos intestinales en forma. Movimientos regulares del intestino mantienen bajo el nivel de bacterias productoras de gas resultando en menores flatulencias.



Mas de lo mismo

Los flatos se producen debido a fermentaciones intestinales por estreñimiento, dietas caóticas, comer demasiado rápido, nerviosismo, dietas con exceso de fibra, leche y sus derivados en personas que no toleran la lactosa, problemas pancreáticos, algunas medicaciones, colon irritable, diverticulitis, intestino irritable, enfermedad de Crohn, falta de flora intestinal o de enzimas digestivos. Hay personas que sólo manifiestan con eructos y otras con hinchazón intestinal.
La acumulación excesiva de gases puede producir dolores abdominales (cólicos). Es como una pelota que empuja adonde puede y así veremos personas con dolores lumbares, dolores genitales, cefaleas, sensación de ahogo o angustia ocasionados por los gases.
Consejos para evitar las flatulencias
Los gases son el resultado de putrefacciones intestinales. Lo normal es que haya cierta producción de gases. Si estos huelen mal y son excesivos, se debe a un mal funcionamiento de los órganos digestivos que genera putrefacciones de la comida, por comer inadecuadamente o por estar nervioso.
Con relación al hecho de comer es básico y fundamental, masticar muy despacio, ensalivando muy bien, de tal forma, que el alimento sólido se transforme en un líquido y que el líquido sea masticado como si fuese un sólido, así los azúcares y harinas son degradados a través de la saliva, y es en la propia boca que comienza su digestión.
No se debe mezclar los hidratos de carbono (harinas, pan, cereales, arroz) con las proteínas (carne, pescado, huevos, queso), sin embargo los dos anteriores sí se pueden mezclar con verduras, además la fruta debe comerse siempre separada de las comidas, o tomarla un poco antes, ya que si no se fermenta.
Lo ideal es no mezclar tampoco alimentos de un mismo grupo, por ejemplo varias frutas o varios cereales.
Se cocinará evitando los alimentos grasos y el exceso de especias, se hará al vapor, cocida, a la plancha o al horno, evitar los fritos.
No se aconseja tomar garbanzos, lentejas, fríjoles, arvejas, repollo, coliflor, coles de Bruselas, plátanos, lechuga, alcohol.
Los yogures naturales son beneficiosos ya que nos aportan bacterias que regeneran la propia flora intestinal.
En cuanto a las plantas para calmar o eliminarlos se aconseja hervir anís verde con menta piperita y poleo.
Hay un masaje que ayuda, se hace masajeando el estómago con toda la mano, en el sentido de las manecillas del reloj, también ponerse en la cama con las piernas sobre el abdomen nos ayudará a evacuarlos.
Es muy bueno practicar relajación y meditación para poder controlar los nervios y las emociones que nos hacen sentir mal a nivel digestivo.

Cúal si, cúal no.

ALIMENTOS ACONSEJADOS
Leche y lácteos: leche entera, semi o desnatada, se recomienda consumir con mayor frecuencia los derivados lácteos menos grasos. Carnes, pescado, huevos y derivados: todos, con la frecuencia que marcan las recomendaciones de alimentación equilibrada. Cereales y patatas: todos salvo los indicados en "alimentos permitidos y limitados". Legumbres: lentejas, garbanzos, alubias, habas, guisantes... Se recomienda combinar solo con patata o arroz y verduras, y si aún así no sientan bien, pasarlas por el chino o pasapurés para eliminar los 'hollejos' y mejorar su digestibilidad. Verduras y hortalizas: todas salvo las flatulentas, preferiblemente una ración diaria en crudo (ensalada). Frutas: todas salvo las indicadas en el apartado de "alimentos limitados". Bebidas: agua, caldos, infusiones suaves y zumos naturales. Grasas: aceites de oliva y semillas (girasol, maíz, soja...), mantequilla, margarinas vegetales.
ALIMENTOS PERMITIDOS
(Consumo moderado y ocasional)
Leche y lácteos: batidos lácteos, postres lácteos tipo natillas, flan, arroz con leche. Carnes semigrasas, jamón y fiambres magros y otros embutidos más grasos. Cereales: cereales de desayuno integrales y muesli, según tolerancia individual por su contenido en fibra. Bebidas: zumos comerciales azucarados, bebidas refrescantes sin gas de extractos de frutas no azucaradas. Otros productos: miel, mermeladas, bollería y repostería sencillas (las que en composición más se parecen al pan: bollo suizo, bizcochos de soletilla), helados y sorbetes, mayonesa.
ALIMENTOS LIMITADOS
(consumir de forma esporádica o en pequeñas cantidades)
Leche y lácteos: leche condensada y lácteos con nata o enriquecidos con nata. Carnes grasas, carne cocida dos veces o muy condimentada, productos de charcutería y vísceras Cereales: pan fresco recién horneado tipo baguette y pasta poco cocida (fermentan en el estómago y crean molestias), galletas rellenas o bañadas con soluciones azucaradas o chocolate, etc. Legumbres: aquellas que se cocinan con ingredientes grasos de origen animal (chorizo, morcilla, tocino, etc.). Verdura flatulenta: alcachofas, col, coliflor, brócoli, coles de Bruselas, pimiento, pepino, rábanos y rabanetas, cebolla, puerros y ajos. Frutas: fruta en almíbar, frutas secas y frutas confitadas. Bebidas: café y té fuertes, bebidas con gas, bebidas con chocolate y bebidas alcohólicas de baja graduación (cerveza, vinos de mesa, sidra).
Grasas: nata, manteca, tocino y sebos. Otros: pastelería y repostería rellenas, con chocolate o bañadas en soluciones azucaradas, golosinas y dulces, frutos secos, etc. Edulcorantes: azúcar común o sacarosa, fructosa y jarabes de glucosa

Las flatulencias

Sabía que el aparato digestivo, en condiciones normales, produce unos siete litros de gases al día?
Esas "burbujas" de aire resultan muchas veces molestas y, cuando menos, desagradables. Existen consejos muy prácticos capaces de evitar y combatir las tan temidas flatulencias.
El aparato digestivo produce gases con la desintegración del alimento al mezclarse con los jugos y movimientos del estómago e intestino, así como por efecto de las bacterias que residen en este último órgano y colaboran en la digestión. Estos gases, en su mayoría, son absorbidos por la pared del intestino (unos 6.4 litros, compuestos por dióxido de carbono, hidrógeno y metano, un hidrocarburo de la familia del butano), mientras que el resto (0.6 litros) se expulsa con las heces.
En general la presencia de gases es más intensa en las personas mayores, si bien existen varios factores que facilitan su aparición a cualquier edad, entre los cuales destacan tres: tipo de comida, forma de comer y la existencia de ciertas enfermedades.
Causas más comunes
En cuanto al tipo de comida, los eructos se ven favorecidos por comidas abundantes, en las cuales lo que se come no se degrada bien; alimentos que fermentan en el estómago e intestino, tal es el caso de las legumbres, coliflor, cebolla, alcachofas y vegetales en general; también aumentan los gases las bebidas carbonatadas o con levaduras (cerveza), así como beber en abundancia durante las comidas, ya que esto no permite una buena salivación y masticación del alimento.
Comidas rápidas
En cuanto a la forma de comer, los eructos y flatulencias se incrementan tras las comidas rápidas, aquellas en las que masticamos poco o se habla mucho con el alimento en la boca y se traga mucho aire mezclado con la comida. Comer de pie tampoco es nada sano ya que se favorece la llegada de aire al estómago, al igual que acostarse inmediatamente después de comer, lo que facilita el paso de gases al intestino desde el estómago y lo hincha.
Por eso, muchas veces después de la siesta uno se levanta con pesadez de estómago e intestino; es aconsejable no hacer la siesta hasta media hora o mejor una hora después de comer, e incluso pasear un poco antes de hacerlo. También las cenas copiosas y tardías propician el meteorismo, ya que por la noche la actividad intestinal es más lenta, lo que favorece la fermentación y putrefacción de los alimentos allí retenidos.
Flatulencia
La flatulencia o meteorismo es un exceso de gases en el intestino que causa espasmos intestinales y distensión abdominal. El gas del intestino procede del que se ingiere al tragar o deglutir y del que producen naturalmente las bacterias de la flora intestinal. Todos padecemos gases en un grado u otro, aunque unas personas son más susceptibles que otras. Con frecuencia, el exceso de gas va unido a comer deprisa, tragar demasiado aire mientras se come (a veces en relación con situaciones de estrés y ansiedad en las comidas), una indigestión, un cambio brusco en la alimentación en cuanto al contenido de fibra, exceso en el consumo de alimentos ricos en hidratos de carbono (arroz, pastas alimenticias, patata, pan, cereales, galletas, etc.), empleo de antibióticos que desequilibran la flora intestinal y la ingesta de alimentos flatulentos … Sin embargo, en otras ocasiones es un síntoma más de ciertas enfermedades, entre las que destacan el estreñimiento ocasional o crónico, la intolerancia a la lactosa, la gastritis, la úlcera péptica y la enfermedad de Crohn (una enfermedad en la que se produce inflamación del intestino y que puede afectar a otras zonas del aparato digestivo).
Prevenciones
La flatulencia se puede prevenir o reducir mediante una alimentación adecuada, evitando comidas copiosas, muy condimentadas, como también reduciendo la ingesta de bebidas gaseosas y mejorando la digestibilidad de los alimentos que se consideran flatulentos (ciertas verduras y todas las legumbres) mediante la técnica culinaria y la condimentación más apropiadas.
Recomendaciones Dietéticas
Una alimentación variada y conforme con las exigencias de una dieta equilibrada. Comer de forma ordenada, en ambiente tranquilo y sin interferencias (televisión, radio, prensa, etc.), respetando los horarios de un día para otro y sin saltarse ninguna. Se recomienda masticar bien los alimentos, beber despacio los líquidos, muy especialmente las bebidas gaseosas. Evitar los alimentos o platos muy grasos: alimentos fritos y rebozados mal elaborados (con exceso de aceite), guisos y estofados grasos, salsas con exceso de grasa (nata, mantequilla, manteca, tocino, quesos fuertes…), pastelería y bollería grasas (de hojaldre u hojaldradas, con mantequilla, cremas de nata, moka, chocolate, etc.). Cocer bien la pasta para que no dé lugar a molestias digestivas y procurar evitar el pan recién horneado tipo baguette, las verduras flatulentas, así como las legumbres cocinadas enteras con ingredientes grasos de origen animal. El yogur contiene bacterias que ayudan a equilibrar la flora del intestino por lo que están especialmente recomendados. Sustituir el café, el descafeinado y el té por infusiones de menta, anís, salvia o de hinojo, o bien añadir unos granos de anís verde, hinojo o comino a una infusión de manzanilla, ya que ayudan a la digestión, y de hierbabuena, que relaja los músculos del colon (intestino grueso), lo que ayuda a aliviar la molestia del exceso de gases.

Para empezar, hay que conocer a nuestro enemigo

En todo manual de táctica y estrategia te explican que debes conocer a full al enemigo que vas a enfrentar, por eso aqui van algunos datos sobre los flatos.
Se denomina flatulencia, flato, cuesco, pedo, cuete, tufo, gas o gufo a la mezcla de gases que se expulsa por el ano con un sonido y olor característicos. Esta mezcla está producida por bacterias y levaduras simbióticas que viven en el tracto gastrointestinal de los mamíferos, y por partículas aerosolizadas de sus excrementos.

Cantidad y constituyentes
Como media, las personas liberan entre 0,5 y 1,5 litros de flatos repartidos entre 12 y 25 episodios a lo largo del día.
La flatulencia, por lo general, tiene un olor muy desagradable. Sus principales constituyentes son gases inodoros, que en orden de cantidad son:
nitrógeno (ingerido), oxígeno (ingerido), metano (producido por microbios anaerobios)
dióxido de carbono (producido por microbios aerobios o ingerido), hidrógeno (producido por unos microbios y consumido por otros).
El intenso mal olor proviene de trazas de otros constituyentes generados por la degradación de proteínas:
ácido butírico (olor a mantequilla rancia), sulfuro de hidrógeno (olor a huevos podridos) y
disulfuro de carbono.
Los flatos también contienen partículas aerosolizadas de excrementos, aunque en cantidades minúsculas.
La flatulencia está compuesta principalmente por nitrógeno, y no por metano, como comúnmente se cree. De hecho, algunas pruebas sugieren que dos de cada tres personas no expulsan metano en sus flatos. La mayor parte del metano lo producen bacterias que se encuentran en el interior del intestino. El metano y el hidrógeno son inflamables, por lo que algunas flatulencias son susceptibles de encenderse con fuego.

Causas
Los gases intestinales provienen de fuentes exógenas (90%) y endógenas (10%). Los gases endógenos se producen como derivados de la digestión de cierto tipo de comida. Los alimentos que producen flatulencias son, por lo general, ricos en carbohidratos complejos e incluyen habichuelas, leche, cebollas, batatas, castañas, brócoli, coles, alcachofas, levadura del pan, etc.
En las habichuelas, los gases endógenos parecen provenir de los oligosacáridos, carbohidratos que son resistentes a la digestión: estos pasan al intestino delgado prácticamente sin modificar, y cuando alcanzan el intestino grueso, las bacterias se alimentan de ellos, produciendo una abundante cantidad de gas.

Las bacterias intestinales que se alimentan de la lactosa, en el caso de personas con intolerancia a este disacárido, pueden producir un aumento excesivo de gas cuando se consume leche u otras sustancias que contienen lactosa.

Mecanismo de acción
Los sonidos comúnmente asociados con la flatulencia se producen por la vibración de la apertura anal. El sonido varía dependiendo del tono de contracción esfinteriana y de la velocidad a la que se expulsa el gas.
El flato llega al ano siguiendo los mismos movimientos peristálticos que las heces, produciendo sensaciones similares de urgencia e incomodidad. Las terminaciones nerviosas en el recto aprenden a distinguir entre flatos y heces, aunque las deposiciones demasiado fluidas pueden confundir a estos sensores.

Consideraciones lingüísticas
La palabra «pedo» proviene del latín peditum. En algunos países de Latinoamérica y también a veces en España se le dice también "peo". El Diccionario de la Lengua Española, de la RAE lo define como ‘ventosidad que se expele del vientre por el ano’, y contempla otras muchas palabras derivadas.
Así, el verbo asociado es peer (del latin pedere), no pear. Se conjuga como leer; por tanto, no se debe decir «el niño se peó» o «el niño ha peado», sino «el niño se peyó» o «el niño ha peído». O bien, se usa el sustantivo "pedo" con otros verbos que denotan la acción realizada, como "echar(se)" o "tirar(se)".
Cuando los pedos se expulsan de manera repetida (pedorreo), debe usarse el verbo pedorrear.
Quien pee sin reparo o con mucha frecuencia es un pedorrero, pedorretas, pedorriento o pedorro.